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Descubre los efectos inmediatos de dejar el alcohol en tu salud

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Hombre rechaza bebidas alcohólicas

Tiempo de lectura: 7 minutos

El cese del consumo de alcohol desencadena efectos inmediatos, conocidos como síndrome de abstinencia, que engloban manifestaciones tanto físicas como psicológicas, tales como ansiedad, temblores, sudoración, náuseas, insomnio e irritabilidad. Esta sintomatología suele aparecer unas 8 horas después de la última ingesta, alcanzando su máxima intensidad entre las 24 y 72 horas. Dicha reacción es un indicador de que el organismo está en proceso de adaptación a la ausencia de una sustancia de la cual había desarrollado dependencia.

En este artículo se explican los cambios que experimenta el cuerpo tras dejar el alcohol, y se resaltan los beneficios de abstenerse de consumir cualquier tipo de bebida alcohólica.

Nota importante: Aunque dejar el alcohol es una de las mejores decisiones para tu salud, si existe una dependencia física severa, este proceso debe realizarse bajo supervisión médica para evitar complicaciones graves durante el síndrome de abstinencia. 

Cambios que experimenta tu cuerpo tras dejar el alcohol

Después de dejar de consumir bebidas alcohólicas se presentan un gran número de cambios, que pueden variar en función de la dependencia de la persona al alcohol. A nivel físico, el organismo comienza a experimentar una desintoxicación progresiva que permite que los sistemas internos se regulen nuevamente.

En los primeros días, debido al síndrome de abstinencia, es común notar alteraciones en el sueño, irritabilidad o cansancio, ya que el cuerpo se encuentra adaptándose a la ausencia de una sustancia que influía de manera constante en el sistema nervioso.

Según Cleveland Clinic, los síntomas de malestar por dejar el alcohol pueden durar varias semanas, aunque el periodo más difícil se suele presentar durante las primeras 24 a 72 horas.

Con el paso de las semanas, los cambios empiezan a ser positivos, ya que a recuperarse del daño al que estuvieron sometidos. El hígado, por ejemplo, mejora su funcionamiento y reduce la acumulación de grasa, además la circulación sanguínea se vuelve más eficiente y la presión arterial tiende a estabilizarse.

Asimismo, se pueden notar cambios a nivel mental y emocional, sobre todo en lo que respecta a la concentración y el estado de ánimo. Para complementar, se recomienda leer el artículo en el que se explica cómo aliviar el síndrome de abstinencia.

Efectos en la salud mental y emocional

Tal como se mencionó en el apartado anterior, durante los primeros días o semanas es posible experimentar ansiedad, irritabilidad, cambios bruscos en el estado de ánimo e incluso sensación de vacío, ya que el sistema nervioso se ajusta a la ausencia de una sustancia que actuaba como depresor y modulador artificial del ánimo.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la mente recupera claridad y estabilidad. De igual manera, hay mejoras importantes en la memoria, la concentración y la capacidad para tomar decisiones, ya que la abstinencia disminuye la niebla mental asociada al consumo frecuente de bebidas alcohólicas.

Verywell Health también habla sobre esto y explica que con la sobriedad mejora el estado de ánimo, disminuyen los episodios de estrés, ansiedad y depresión, e incluso mejora la autoestima. Todo esto es algo que impacta de manera positiva en las relaciones personales y en el desempeño laboral.

En el artículo sobre alcohol y ansiedad se profundiza en algunos de los efectos negativos que tiene el consumo de bebidas alcohólicas sobre la salud mental, por lo que se recomienda su lectura. 

Mujer habla con terapeuta sobre dejar el alcohol

Mejoras en la calidad del sueño

Algunas personas creen de forma equivocada que el alcohol puede ayudarles a relajarse y dormir mejor. Sin embargo, las investigaciones sobre el tema demuestran todo lo contrario.

Sleep Foundation habla sobre esto y señala que el consumo de bebidas alcohólicas altera los patrones de sueño, e influye negativamente en la fase conocida como REM. Todo esto implica que la persona no duerme bien, se despierta con frecuencia y, por lo general, no descansa como corresponde.

Por otra parte, cuando una persona deja de consumir alcohol, el cuerpo comienza a recuperar progresivamente sus ciclos de sueño naturales, que antes se encontraban interrumpidos por el efecto depresor del alcohol en el sistema nervioso. Aunque al principio puede resultar difícil conciliar el sueño debido a los cambios propios del síndrome de abstinencia, con el paso de los días el organismo empieza a estabilizarse.

La eliminación del alcohol facilita que el cerebro regule de forma más eficiente neurotransmisores como el GABA y la melatonina, fundamentales para lograr un ritmo de sueño estable. Los estudios indican que muchas personas notan que, con el tiempo, experimentan una sensación de descanso real al despertar y una reducción significativa de la fatiga crónica. 

Hidratación y salud de la piel

La piel es uno de los órganos que más resiente el consumo frecuente de alcohol, ya que esta sustancia actúa como un potente diurético que favorece la deshidratación. Al dejar de beber, el cuerpo recupera gradualmente su equilibrio hídrico, lo que se refleja de forma visible en la textura, el tono y la luminosidad de la piel.

Durante las primeras semanas, el organismo comienza a retener y aprovechar mejor el agua, lo cual mejora la elasticidad cutánea y reduce la sensación de sequedad. Además, al disminuir la inflamación generalizada provocada por el alcohol, es común que se atenúe el enrojecimiento, la hinchazón facial y los brotes relacionados con la sensibilidad o la irritación de la piel. 

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Cambios en el peso corporal

Las personas que dejan de beber alcohol también pueden experimentar mejoras relacionadas a su peso corporal. Addiction Center resalta que esto se debe a que el alcohol contiene calorías vacías que pueden contribuir al aumento de peso, especialmente cuando su consumo es frecuente o se combina con hábitos alimenticios desordenados.

Al eliminar estas calorías adicionales, el cuerpo empieza a utilizar mejor su energía y a regular procesos metabólicos que antes estaban alterados. Asimismo, la ausencia de alcohol reduce la retención de líquidos y la inflamación, dos factores que suelen causar sensación de hinchazón y aumentar temporalmente el peso corporal.

A medida que el organismo se desintoxica, muchas personas notan una disminución progresiva en el volumen abdominal y una mejora en su composición corporal.

Para complementar, se recomienda leer el artículo en el que se habla de alcoholismo y enfermedades. En él se explica cómo el consumo de bebidas alcohólicas puede contribuir al desarrollo de algunas enfermedades crónicas. 

Impacto en el sistema inmunológico

Un artículo publicado en National Library of Medicine explica que el consumo de alcohol tiene efectos negativos sobre el sistema inmunológico, debilitando las defensas y generando predisposición a infecciones, inflamación y diferentes enfermedades crónicas, sobre todo en quienes consumen esta sustancia de forma habitual.

Dejar de beber, por otra parte, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, ya que permite que los glóbulos blancos recuperen su capacidad de defender al organismo frente a virus y bacterias.

Además, con el tiempo, disminuye la inflamación crónica provocada por el alcohol y mejora la capacidad del organismo para combatir virus, bacterias y otras amenazas. Esto se traduce en menos infecciones, mayor facilidad para sanar heridas y una recuperación más rápida ante enfermedades comunes. 

Persona en grupo de apoyo para dejar el alcohol

Salud hepática y digestiva

El hígado es uno de los órganos que más se beneficia cuando una persona deja de consumir alcohol, ya que es el principal encargado de metabolizar esta sustancia y neutralizar sus efectos tóxicos. Durante el consumo frecuente, el hígado trabaja en exceso, lo que puede llevar a la acumulación de grasa, inflamación o daños más serios.

Al dejar de beber, comienza un proceso gradual de recuperación en el que las células hepáticas se regeneran y la función del órgano mejora de forma notable. En muchos casos, condiciones como el hígado graso, provocadas por el exceso de alcohol, pueden revertirse parcialmente o incluso por completo si no existe un daño avanzado.

En cuanto al sistema digestivo, vale mencionar que también hay beneficios importantes. Tras abandonar el alcohol la mucosa digestiva comienza a repararse y se reduce la inflamación, lo que ayuda a aliviar molestias como acidez, pesadez, diarrea o estreñimiento. 

Efectos a corto y largo plazo tras dejar el alcohol

Abandonar el consumo de alcohol produce una serie de efectos inmediatos que el cuerpo y la mente comienzan a experimentar en cuestión de días o semanas, algunos de los que ya se han mencionado a lo largo del artículo.

Pero los beneficios no solo se ven a corto plazo, también hay beneficios que impactan en el bienestar de las personas a medida que pasa el tiempo.

En el plano físico, el hígado continúa recuperándose, el sistema cardiovascular se fortalece y el cuerpo reduce la inflamación general, lo que disminuye el riesgo de enfermedades crónicas. A nivel mental y emocional, se estabiliza el estado de ánimo, mejora la capacidad de concentración y se desarrollan herramientas más saludables para enfrentar el estrés.

Lo mismo sucede con todos los beneficios que se mencionaron sobre el sueño, la digestión, el sistema inmunológico y la salud de la piel.

Para complementar se recomienda leer el artículo en el que se habla sobre efectos del alcohol en el cuerpo y la mente. 

Reflexiones finales sobre dejar el alcohol

Dejar el alcohol es una decisión que, para muchas personas, puede resultar difícil de tomar. La idea de renunciar a un hábito profundamente arraigado, sumada a los efectos del síndrome de abstinencia, convierte este proceso en un desafío tanto físico como emocional.

Sin embargo, los beneficios exceden cualquier complicación que se pueda presentar. A medida que el organismo se libera del impacto del alcohol, cada sistema del cuerpo comienza a recuperar su equilibrio natural, lo que influye significativamente en el bienestar general de las personas.

Debido a que una gran parte de las personas que tiene el hábito de consumir bebidas alcohólicas también fuma, se recomienda leer el artículo en el que se habla sobre los beneficios de dejar de fumar.

Advertencia de seguridad importante

Si bien dejar el alcohol ofrece beneficios inmediatos para la salud, las personas con un consumo crónico o una dependencia física severa no deben interrumpir el consumo de forma abrupta por su cuenta.

El cese repentino puede desencadenar síntomas graves como convulsiones o delirium tremens. Si experimentas temblores intensos, alucinaciones o desorientación, busca atención médica de urgencia de inmediato. Un proceso de desintoxicación supervisado por profesionales es la forma más segura de iniciar el camino hacia el bienestar.